Viernes después del Miércoles de Ceniza

Isaías 58.1-9a; Mateo 9, 14-15

El gozo de una conciencia limpia

Este es el ayuno que yo amo –oráculo del Señor–: soltar las cadenas injustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos…

(Isaías 58:6)

Reflexión

Todos hacemos cosas cada día que son contrarios a las maneras de Dios, cosas que evitan que seamos la mejor versión de nosotros mismos. Luego acarreamos todo este equipaje con nosotros y esto nos afecta de maneras en que muchas veces ni siquiera nos damos cuenta. Nuestros pecados nos afectan física, emocional, intelectual, espiritual y psicológicamente. Afectan nuestras relaciones, nuestro trabajo, nuestra salud, nuestra claridad intelectual y nuestra habilidad para genuinamente abrazar y experimentar toda la vida.

El pecado limita nuestro futuro al encadenarnos al pasado. Sin embargo, la mayoría de la gente pueden convencerse a sí mismos de que el pecado no existe, que ellos no pecan, o que sus pecados no los están afectando personalmente. Pero si hacemos un inventario honesto de nuestros pensamientos, palabras y acciones, se puede ver claramente que cada uno de nosotros hace cosas que nos autodestruyen, ofenden a otros, son contrarias a las leyes naturales del universo, y entran en conflicto directo con los caminos de Dios: Si realmente pensamos que podemos cargar con todo esto dentro de nosotros y que no nos va a afectar, simplemente nos estamos engañando a nosotros mismos.

Si buscas paz en tu corazón, te invito personalmente a ir a confesión. No hay un tesoro en la vida igual a una conciencia limpia. Si quieres la alegría de una conciencia limpia, ve a confesarte. Si no has ido a confesión por mucho tiempo, tal vez es hora que lo hagas. Puede que hayan pasado diez años, o veinte, tal vez más tiempo. Jesús te dice: “No tengas miedo” (Mateo 14,27). Lleva los pecados de tu vida y colócalos a los pies de Jesús en este sacramento de reconciliación.

Dios puede ver tu potencial no realizado. Él ve no solo lo que eres, sino también lo que puedes ser. Pídele compartir esa visión contigo.

Meditación

¿Estoy dispuesto a hacer de la confesión una parte regular de mi vida? ¿Cuándo y cómo voy a empezar?

Oración

Dios de la humildad y la verdad, escucha mi oración en esta Cuaresma. Concédeme tu gracia y curación. Dame la fortaleza de ser honesto acerca de mis propias fallas y pecados. Ayúdame a renovar mi voluntad de ser una mejor persona y empezar de nuevo.  Amén.

Meditación por Matthew Kelly

Acerca de catolicochapin

Soy un hombre, católico, casado y chapín. Una de mis pasiones es la fotografía, y me gusta escribir, leer y hacer chistes. He tratado de ser de esos admirables católicos llenos de caridad en sus debates. Es inútil...soy demasiado sarcástico.
Esta entrada fue publicada en Catolicismo. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s