Porque el Cielo es razonable

Hace unas semanas leí en Plaza Pública el artículo de Wanda Salazar acerca de el-duelo-de-un-esceptico.

Me pareció bueno presentar la otra cara de la moneda.

Traducido  y adaptado de un artículo de Marc Barnes.

En realidad no me importaría no creer en el Cielo. Los antiguos Judíos no lo hacían, lo cual es en sí mismo un testimonio de la validez de su religión: El código moral más estricto, más aterrorizante en la historia de la humanidad no hacía ninguna promesa respecto a una recompensa eterna. (Si la religión es el opio del pueblo, somos unos masoquistas fumando un opio horrible.) Pero sin importar que tanto intente conceptualizar una vida meramente finita, una vida sin Cielo, me encuentro a mí mismo contradiciendo la experiencia humana. Si niego el cielo, algo que suena totalmente posible en esta era cientifica, termino negandome a mí mismo.

Tomemos por ejemplo la muerte de una persona amada. Es rezonable decir que el amor, para ser amor, requiere un objeto. El amor es una acción que se ejecuta sobre el amado. Es un verbo orientado hacia un objeto directo. Alguien puede decir: “Amo las manzanas” o “Amo el ateismo”, pero si dice “Yo amo..” tenemos todo el derecho a preguntar “Amas… ¿que cosa?” El amor requiere un objeto. Ahora, si no existe el Cielo, entonces la muerte de nuestra persona amada es el final de la existencia de esa persona. La persona no ES más. El verbo “ser” no se le puede aplicar. Pero todos hemos experimientado esta realidad, ateos y teistas, de que cuando una persona amada muere, seguimos amandola. De hecho, ante la realidad de su ausencia física, puede ser que la amemos aún más.

Ahora, esto no es solamente extraño, es algo imposible. Si el amor requiere de un objeto, entonces la no existencia de ese objeto negaría este amor. Amar a alguien que ya no existe es decir “No amo nada”… porque ahora ya no son nada. Y decir “Yo amo a nada” es simplemente decir “Yo no amo”. Y sin embargo, amamamos a nuestros difuntos. Si no existe vida despues de la muerte, es decir, que nuestro amado no continue existiendo, entonces este amor por nuestros muertos no es natural.

Se podria decir que en realidad no amamos al amado que no existe, sino que amamos a nuestras memorias de este. Esta no es una mala alternativa, una memoria podría ser el objeto que el amor necesita para ser amor, pero esto nos convierte en idiotas.

Si el amor a una memoria es real, y el amor a una persona no existente no es real, entonces somos unos idiotas porque lo que experimentamos es exactamente lo opuesto. No experimientamos el mero amor de una memoria después de la muerte de nuestra persona amada. Experimentamos el amor hacia nuestro amado…amamos a nuestros difuntos.

Esta es una idiotez, ya que hace la radical afirmación de que nuestra experiencia natural en realidad no corresponde a lo que la realidad ES, cuestiona toda nuestra experiencia como algo defectuoso, y todas nuestras convicciones de amor como potenciales actos de estupidez. Nos lleva a una increible profundidad de escepticismo en nosotros mismos. Pero esto esta bien, quizás deberiamos dudar acerca de nuestra experiencia de la realidad. Pero hay un problema más profundo con el amor a una memoria o recuerdo.

¿Que es un recuerdo? Un recuerdo es una imagen guardada contra el tiempo. Una memoria es completamente personal, me pertenece unicamente a mi y no a nadie más. Incluso si “compartiera” una memoria con una persona amada, este “compartir” solo puede entenderse en el sentido metafórico. Si yo amara a una mujer hasta el punto de una unión en corazón, mente y cuerpo, aún así solo experimientariamos la Luna de Miel desde nuestra propia perspectiva. Nuestros recuerdos, aunque contengan imagenes de nuestra persona amada, son completamente nuestras.

Entonces, ¿que es amar a un recuerdo? Puesto simplemente, es un intento de amarse a si mismo. Si simplemente amamos un recuerdo, entonces estamos amando imagenes percibidas por nosotros mismos, guardadas en nosotros, incluso alteradas con el tiempo o falsificadas por nosotros mismos. Amamos imagenes empapadas enteramente en nuestra propia percepción, imagenes de nuestra persona amada, si, pero no son nuestra persona amada, sino más bien una parte de nosotros mismos. Para mi, solamente amar el recuerdo de mis difuntos amados es una oportunidad para amarme a mi mismo.

Primero que nada, esto es aborrecible. Es ofensivo. Naturalmente nos rebelamos contra la declaración de que la muerte de un amado nos lleva a un mayor amor de mi mismo. Cualquier persona confrontada con esta declaración declararía indignado (y con toda razón), “¡No, yo la amo a ella! ¡Su muerte no me lleva a amar recuerdos solo por los recuerdos, como si solo amara mis propias impresiones de ella y por lo tanto a me amara a mi mismo! ¡Mi amor no se centra en mi!”

Pero entonces volvemos al problema. Si amar solo recuerdos es aborrecible, y amar a nuestro no existente amado es imposible, entonces debemos concluir que el único estado natural para un ser humano es considerar a la muerte como un estado que no le quita a nuestra persona amada la capacidad de ser amada. Nos vemos forzados a concluir que, si la experiencia humana es valida, el amor conquista a la muerte. Naturalmente creemos en la vida despues de la muerte. Naturalmente suponemos un estado de existencia en el cual nuestros amigos, separados de nosotros en todo aspecto físico, pueden aún ser amados.

No es una idiotez creer en una vida despues de la muerte, pero ciertamente hace al hombre ser muy raro si resulta que no existe una después de todo.

Anuncios

Acerca de catolicochapin

Soy un hombre, católico, casado y chapín. Una de mis pasiones es la fotografía, y me gusta escribir, leer y hacer chistes. He tratado de ser de esos admirables católicos llenos de caridad en sus debates. Es inútil...soy demasiado sarcástico.
Esta entrada fue publicada en Apologética, Catolicismo, Guatemala, Secularismo, Traducción y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Porque el Cielo es razonable

  1. Pingback: Como responder a la tragedia | Católico Chapín

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s