Sobre esta Roca, Parte 1

por G.K. Chesterton

Traducida por Carlos Urrutia

Iglesia Católica

Para un Católico Romano la Iglesia Católica Romana es simplemente la religión cristiana; el regalo de Cristo a San Pedro y sus sucesores del derecho a responder en cualquier época preguntas acerca de lo que en realidad es; una cosa rodeada en los extremos de su propio ancho dominio por fragmentos rotos de su propia sustancia; consistentes en personas que por distintas razones niegan su derecho a afirmar lo que realmente es. Se puede añadir que no solo no se ponen de acuerdo acerca de lo que la naturaleza de la Cristiandad ideal por la que debe ser sustituida, o siquiera la naturaleza del Catolicismo Romano que debe ser desafiada. Para algunos es el Anticristo; para otros es una rama de la Iglesia de Cristo, con autoridad en ciertas provincias pero no en Inglaterra o Rusia; para algunos es una corrupta perversión de la Verdad de la cual la religión ha sido salvada; para otros es una fase histórica por la que la religión debía pasar; y así sigue. Pero debe ser notado por el curioso que a pesar de que hay tanta diferencia en las razones dadas, hay algo común para la mayoría de las emociones sentidas. Las reacciones a Roma son todas reacciones hacia algo extraño. Son miles de cosas, pero todas las cosas con una especie de emoción en ellas; un misterio, un bete noire (bestia negra), una supervivencia extraña, un escándalo público, una humillación privada, un secreto a voces, un tópico sin tacto, un chiste malintencionado, un último refugio o un salto en la oscuridad, todo excepto algo que sea parecido a alguna otra cosa.
Para un Católico Romano no hay una diferencia particular entre esas partes de la religión que los protestante y otros aceptan y aquellas que ellos rechazan. Los dogmas tienen, claro, sus proporciones teológicas intrínsecas; pero a su manera de sentir son todas la misma cosa. La Misa es tan cristiana como el Evangelio. El Evangelio es tan católico como la Misa. Esto, me imagino, es el hecho que se le ha hecho más difícil de entender al mundo protestante y acerca del cual algunos de las más infortunadas formas de malos sentimientos han surgido. Y sin embargo, surge muy naturalmente de la real historia de la Iglesia, que ha tenido que enfrentar incesantemente con una y otra herejías opuestas entre si. Ella no solo ha tenido que derrotar estas sectas para defender estas doctrinas, pero también ha tenido que derrotar otras sectas para defender otras doctrinas incluyendo las doctrinas que estas sectas correctamente consideran tan importantes. Fue solamente la Iglesia Católica romana la que salvó las verdades protestantes. Puede estar bien basarse en la Biblia, pero no habría Biblia si los gnósticos hubieran probado que el Viejo Testamento fue escrito por el Diablo, o hubieran inundado el mundo con Evangelios Apócrifos. Puede ser correcto decir que solo Jesús nos salva del pecado, pero nadie diría eso si el movimiento pelagiano hubiera alterado completamente el concepto de pecado. Incluso la misma selección de dogmas que los reformadores decidieron preservar solo han sido preservados para ellos por la autoridad que ellos niegan.

Es natural, entonces, que los católicos no estén pensando siempre acerca de la antítesis de católico y protestante más que de católico y pelagiano. El catolicismo es utilizado en las propuestas para cortarle unas clausulas al Credo; pero distintas personas quieren quedarse con clausulas muy diferentes y cortar otras muy distintas. Entonces un católica no siente la especial reverencia que le tiene a la Madre de Dios sea una pregunta más controversial que el honor divino que se le da al Hijo de Dios; porque sabe que el último fue muy controvertido por los Arrianos y el primero por los Puritanos. A él no le parece que el trono de San Pedro sea alguna disputa más especial que la teología de San Pablo, porque sabe que ambos han sido disputados. Han habido anti-papas, han habido Evangelios Apócrifos; han habido sectas que destronan a Nuestra Señora y sectas destronando a Nuestro Señor. Después de casi dos mil años de este tipo de cosas, los católicos consideran al catolicismo como una sola cosa, con todas sus partes en un sentido igualmente atacadas y en otro sentido igualmente inexpugnables.

[Continuará…]

Parte 2


[Extracto de “Un Resumen de la Cristiandad” (Londres, 1926). Reimpreso en la obra de G.K. Chesterton “La Iglesia Católica y la conversión. (1960).]

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Acerca de catolicochapin

Soy un hombre, católico, casado y chapín. Una de mis pasiones es la fotografía, y me gusta escribir, leer y hacer chistes. He tratado de ser de esos admirables católicos llenos de caridad en sus debates. Es inútil...soy demasiado sarcástico.
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5 respuestas a Sobre esta Roca, Parte 1

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